miércoles, 19 de marzo de 2008

LA PEREZA DE LO QUE SERÁ UNA SORPRESA


Un viernes de junio de 2006, en torno a las 19:00 pm, suena mi móvil. Es Manuela.

- ¿Qué ocurre? -pregunto al cogerlo.

- ¿Te animarías a hacer un papel en la obra de teatro?. Un compañero nos ha dejado tirados.

- ¿Un papel?, ¿para la obra de mañana? Ni hablar, imposible.

- Vale, pues nada, hasta luego.


Y cuelga.


Continúo jugando al ajedrez por la red.


Decido enrrocarme ante la seria amenaza de un alfil contrario y el remordimiento me abruma. ¿Se han quedado sin un actor para la obra de mañana? -la duda me inquieta-. Me toca mover, decido entrar al ataque. Pensar en Manuela es en estos momentos algo inevitable. Amenazo con llevarme un caballo y avanzo un peón. No aguanto más, no termino de concentrarme. Decido llamarla.


- ¿Manuela?

- Dime.

- ¿Ha vuelto ya el compañero?, ¿habéis solucionado el problema? -pregunto absurdamente.

- Seguimos igual, hombre.

- Mmmm... -¿qué hago?, me pregunto.

- ¿Qué?

- Que no sé qué hacer.


Ella se calla.


- Que me da pena que...


Me interrumpe.


- ¿Vas a venir o qué? -me inquiere.


Me hacen jaque en ese mismo momento, un jaque a dos bandas.


- Esperarme -le digo, y abandono la partida, disponiéndome al envite que me hacía mi compañera.


Y cuelgo.


A los diez minutos me presento en "Gruñidos Salvajes", la asociación en donde Manuela practica teatro. Todos están reunidos, apenas conozco a unos cuantos de vista. Alde, la profesora, me presenta. Me cuentan un poco de qué va la obra, es un cabaret, mañana lo exhibiremos en la plaza de la Chimenea, en Puerta de Toledo, quieren que yo haga de Jasón (la tragicomedia de Jasón y Medea), me quieren ver interpretando a un personaje varonil, rudo pero con garbo, galán, con presencia. Me imagino a Kirk Douglas en el papel de Espartaco, mientras echo una ojeada a un texto que me resulta complicado de memorizar y en sí mismo limitado:
.......
"La contemplaba desde mi cama con absoluta admiración, toda la que se merece un ser tan especial. Se deslizaba ante mí con una arcaica y frágil danza volátil. Tuve un momento de reparo hacia ella. Y cuando la tuve verdaderamente cerca... me hice débil y sentí temor".
..............
Me tengo que desplomar literalmente al suelo con Medea, a la que cojo a caballo. Hacemos un ensayo, con el texto en la mano. "Ya lo repetiremos", me dice Alde, y añade: "pero ahora, hay que darte otra sorpresa: el actor al que sustituyes hacía otro papel". "¿Otro?", pregunto con un tono trémulo, pensando en decir que hasta ahí podíamos llegar, que ni hablar, que con un papel bastaba, y sin querer añado "¿Cuál?". Me lo explican, me siento ridículo, me resigno a lo que suceda, me entrego, así se sucedieron los acontecimientos. Tengo que hacer de jefazo prepotente que se fija en su secretaria con una voraz mirada de deseo carnal hasta finalmente abalanzarse sobre su trasero y ejercitar unos movimientos obscenos acompañados de unos gestos cuanto más lascivos mejor. Y además, tengo que sentenciar: "¡Manteniendo a tu familia con energía durante toda la mañana", en la representación casposa de un spot publicitario de cereales rejuvenecedores. ¡Qué fuerte!, me digo. "¡Venga, va!".
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E hicimos nuestro primer ensayo, con las carcajadas medio contenidas de Manuela escuchándose como en eco. El feeling con actores y actrices, a la voz de Alde, una profesora que recomiendo con mayúsculas a todo el que quiera iniciarse en el teatro, y la pérdida del sentido del ridículo, retroalimentándose, me animaron a que el sábado por la tarde nos presentásemos, Manuela y yo, completamente de negro, como dos escarabajos incómodos preparados para un baile imprevisible y desnudo, ante un numeroso gentío que disfrutaba con las litronas y el buen tiempo, sobre un estival césped que rebosaba ese día de un clima un tanto especial.
......
Cuando llegó mi momento... me quedé en blanco. Durante unos eternos segundos, pensé: "Me he quedado en blanco". El silencio fue histriónico, se ganó la atención del público. Y entonces las palabras fluyeron con verbosidad, incluso con una voz grave, segura. El público, en un pañuelo. Mis compañeros, espléndidos. Manuela bordó su papel. Eclosionaron risas entre el público y nos ganamos los aplausos continuados de todo el que por allí se pasó. Después vinieron las copas, las risas, la noche cálida, las hogueras de San Juan. Lo pasamos en grande y surgieron conversaciones y amistades espontáneas al sabor del ron añejo. Nunca me habría arrepentido de no haber rechazado esa proposición que me hizo Manuela.





Momento actual. Alguien llama a mi puerta. Es Manuela, no sé qué querrá. Abro la puerta y entra acaloradamente.


- ¿Vienes? -me inquiere.

- ¿Qué hora es? -le replico-.

- Menos diez, tenemos que ir yendo -me impone.


Fluye por mi interior una duda y encuentro la calma no yendo.


- Creo que no voy a ir -dejo entrever mi duda-.

- ¿No vas a venir? -me pregunta-. Tú te lo pierdes.


Coge las llaves disponiendo a irse. Finalmente, me animo:


- Espera -mientras me ato los cordones para salir con ella-



Llegamos puntuales. Allí están Reyes, Marisol y Alde. Más tarde llega Álvaro. Alde me da la bienvenida, parece contenta de volvernos a ver. El martes comencé las clases de teatro. Dudé mucho sobre si ir o no, como el día en que me ofrecieron el papel repentino. Ahora pienso que lo que más pereza suele darte es lo que mayores satisfacciones te acaba reportando. Espero vencer toda futura pereza que me intente frenar mientras avanzo por el sorprendente camino de la vida. Os invito a que venzáis todo freno injustificado llamado pereza y a que paséis unos efervescentes momentos en estos días festivos, besos.

miércoles, 12 de marzo de 2008

CLEO, EL MENSAJERO DEL ALACRÁN


Los relatos de la cadena Ser habían estado en suspenso, pero de nuevo se han reanudado. Esta semana toca empezar con la siguiente frase: "Cleo la levantó y allí la esperaba el alacrán". Me salen 99 palabras, recordar que el tope son 100. Vuelvo a dejar el link por si alguien se anima. Están muy bien los ganadores de esta semana.




Cleo la levantó y allí la esperaba el alacrán, apoltronado grácilmente en su trono de barro, en aquel habitáculo desde el que el insecto controlaba toda la colina. La viga era pesada, de hormigón y maciza, y al apoyarla, Cleo estornudó estruendosamente dejándola caer, llegando raudamente un eco al insecto rey en forma de alarma. Un ejército de arañas se hizo con los accesos y una de ellas divisó a Cleo desde la lejanía. Él se percató de ello, y entonces gritó: "Yo sólo vengo a traer un mensaje: la Tierra está a punto de estrellarse contra el Sol"

LA REFINADA DECISIÓN DE MARÍA EUGENIA


María Eugenia contemplaba la foto extenuada y exánime, intentaba ser parcial consigo misma y no dejarse llevar por la ira y por la actuación irracional. Miraba la cara de ella y la encontraba pálida, angelical, sufridora y bella al mismo tiempo. Tenía la misma angulosidad en su cara que la de ella misma; se evidenciaba que era su verdadera madre, su madre biológica, mientras que el padre, con un extraño y esmerilado bigote enorme, lucía su mismo lustro tostado y una sonrisa que le recordaba a la de ella. No podía esconder la emoción ante la mujer que aguardaba el momento de consolarla, en uno de los despachos de la Asociación "Abuelas de la Plaza de Mayo".




Maria Eugenia salía a la calle 835, del Barrio de la Plata, de Buenos Aires, abandonando el edificio Williams. Lo hacía consternada, abatida, con los pensamientos acelerados y una ligera angustia recorriendo fríamente sus venas y arterias. Pensaba en su madre adoptiva. Sabía, desde los diez años, que no era su madre biológica la que le decía, primeramente, que su madre había muerto en un accidente de tráfico y después que era una limpiadora de casas que la abandonó cuando era pequeñita, presentándose como la gran salvadora de su vida. Imaginaba su rostro deseando a una niña que sería robada a sus padres. Imaginó a sus verdaderos padres mientras continuaba abatida hacia la parada del autobús. Esos padres que debieron amarla pero que también amaban a su patria y por ello fueron asesinadas, viles mentalidades crueles que torturaron a sus padres y la secuestraron para que unos perversos simpatizantes de la dictadura se presentasen como sus futuros padres. En la marquesina del autobús descansaba una madre con su hija de cinco años, el autobús se hacía esperar. La niña le miraba cándidamente a los ojos, totalmente ajena a los pensamientos que le sucedían. María Eugenia miraba a la niña imaginándose a ella misma con su auténtica madre, como si finalmente nadie la hubiese asesinado y la naturaleza hubiese seguido su curso lógico. No podía reprimirse más y rompió en lágrimas contenidas. La niña fruncía el ceño observándola, no entendiendo nada. Fueron unos segundos en que sus miradas se cruzaron con compasión. María Eugenia separó su mirada de la niña y miró al cielo abierto. Le vino a la mente una frase de su supuesta madre cuando una vez la reprendió: «mocosa caprichosa, hija de guerrillera tenías que ser. Yo te crié entre pañales de seda. Si no fuera por mí estarías tirada en un zanjón». Entonces decidió lo que tenía que hacer. Volvió al edificio Williams, subió hasta la sexta planta y entró directamente en el despacho en el que había estado hacía unos minutos .


- He tomado una decisión -le comentó a la burócrata.

- Siéntate y cuéntame.

- Les voy a denunciar, les quiero denunciar -espetó con cierta furia María Eugenia-. No podré soportar si no lo hago, siendo consciente de que otros niños hayan pasado por lo que pasé yo. No podría vivir con semejante carga.

- A tus falsos padres les podría caer una condena de veinticinco años -confirmó la que gestionaba su expediente.

- Pues adelante -dijo María Eugenia firmemente-. Ésa mujer que tantos biberones me dio y que dijo revestirme de pañales de seda y ese hombre, de dudosa reputación y que dice ser mi padre, deben estar en la cárcel. Lo reitero: continúa con el trámite.






Este caso es una ficción de una realidad que hoy circula por los telediarios de todo el mundo. María Eugenia Sampayo, de treinta años, se convierte en la primera niña de las desaparecidas bajo la represión argentina que termina por denunciar a sus padres adoptivos o usurpadores. El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas se adueñaron del gobierno constitucional en la República Argentina por medio de un golpe de estado. Desde ese momento, el régimen militar, que se autodenominó "Proceso de Reorganización Nacional", llevó adelante una política de terror. La "desaparición", forma predominante a través de la cual ejerció la represión política, afectó a 30.000 personas de todas las edades y condiciones sociales que fueron sometidas a la privación de su libertad y a la tortura, y entre ellas a centenares de criaturas secuestradas con sus padres o nacidas en los centros clandestinos de detención a donde fueron conducidas las jóvenes embarazadas. La cantidad de secuestros de niños y de jóvenes embarazadas, el funcionamiento de maternidades clandestinas (Campo de Mayo, Escuela de Mecánica de la Armada, Pozo de Banfield, etc.), la existencia de listas de familias de militares en "espera" de un nacimiento en esos centros clandestinos y las declaraciones de los mismos militares demuestran la existencia de un plan preconcebido no sólo de secuestro de adultos sino también como un plan sistemático de apropiación de niños. Los niños robados como "botín de guerra" fueron inscritos como hijos propios por los miembros de las fuerzas de represión, dejados en cualquier lugar, vendidos o abandonados en institutos como seres sin nombre. De esa manera, los hicieron desaparecer al anular su identidad, privándolos de vivir con su legítima familia, y despojándoles de todos sus derechos y de su libertad. La Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo constituye una organización no-gubernamental que tiene como finalidad localizar y restituir a sus legítimas familias a todos los niños secuestrados o desaparecidos por la represión política, y crear las condiciones para que no se vuelva a repetir tan terrible violación de los derechos de los niños, exigiendo castigo a todos los responsables. Un fuerte abrazo a esta organización.

sábado, 8 de marzo de 2008

POR TAN SOLO UN KILÓMETRO POR HORA


Un sevillano se ha librado de ir a la cárcel por tan sólo un kilómetro por hora. Si en vez de ir a 186 kms. por hora, hubiese ido a 187, ahora mismo estaría en la cárcel. Así de fuerte. Constituía el primer caso de juicio por lo penal de un caso de sobrepaso de la velocidad al volante según el nuevo Código Penal. Normalmente, el denunciado acepta la sanción y no hay vía judicial. Pero éste era el primer caso en el que el denunciado solicitaba esta instancia bajo la nueva normativa. La ley establece la prisión para quien, en un tramo en el que la máxima velocidad permitida sea de 100 km/h, como era el caso, sobrepase los 180 kms/h, pero de manera que la prueba sea inequívoca y fehaciente la constitución del delito. Como el margen de error del aparato medidor de la Guardia Civil era del +/- 3,2%, el conductor, a lo mínimo, podría haber circulado a 180 Kms/h, sin haber sobrepasado esa velocidad. Así que el conductor podrá seguir conduciendo, en libertad, por tan solo un kilómetro por hora.

viernes, 7 de marzo de 2008

FELICIDADES!!! (Y CONSTERNACIÓN...)


Felicidades a toda mujer (toda mujer es trabajadora) hoy, un día antes de su fecha, para no coincidir con la jornada de reflexión, puesto que en mi Comunidad se celebra hoy el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Felicidades a todas. Nos sentimos todos unidos en la misma lucha.

Añadir la rabia que provoca un atentado como el de hoy que deslegitima toda intencionalidad democrática de unos violentos individuos que nos hacen a todos estar más unidos en defensa de la paz. Una buena persona, cuentan sus vecinos, dedicada a luchar por un mundo más justo, ha sido asesinada.

Feliz fin de semana.

Y... políticamente, alea jacta est.

jueves, 6 de marzo de 2008

AKICAGE ES UN VIRUS, AVISO A TODOS LOS BLOGGEROS

AVISO IMPORTANTE: AKICAGE ES UN VIRUS

NO ACCEDÁIS A PINCHAR EN SU MENSAJE


ES UN VIRUS!!!!!

DE ARROZ, FORTUNAS, AGUA Y TAMBIÉN DE EMILIO


¿Sabías que las fortunas de los tres hombres más multimillonarios del planeta (lista recientemente actualizada por la revista Forbes, una lista en la que Bill Gates pasa a ocupar el tercer lugar con 58.ooo millones de dólares, 2.000 menos que el empresario mexicano Carlos Slim, y 4.000 menos que el financiero estadounidense Warren Buffett) darían para pagar toda la producción mundial de arroz a día de hoy, a pesar de la decadencia de la divisa norteamericana y del desequilibrador aumento del precio del elemento que más vidas mantiene en el planeta?.




La tonelada de arroz se está acercando a los 350 euros por tonelada en el mercado mundial, provocando una crisis que recuerda a las más trágicas de los años 70, debido en gran medida al aumento de la demanda en los países emergentes, que acceden a una dieta que antes les era imposible, ocasionándose aun hoy, en el siglo XXI, la espeluznante cifra de 35 millones de muertes al año producidas por la hambruna. Como si cada año se muriese toda la población española por no poder comer arroz, alimento fundamental por su contenido vitamínico y proteínico que mantiene vivos a una buena parte del total de la población mundial. El arroz es uno de los cultivos y de los alimentos básicos más antiguos del mundo, que probablemente se cultivase por vez primera en Henudu, aproximadamente en 5.500 a.C.




Uno de cada tres granos de arroz se produce en China y uno de los mayores problemas con los que se enfrenta este gigante económico es la carencia del elemento base para la vida, el agua, en donde uno de cada cuatro chinos no accede a un agua libre de estar contaminada. Hoy en día, 31 países, habitados por menos del 8% de la población mundial, se ven frente a déficit crónicos de agua dulce. Pero para el año 2025 se prevé que 48 países enfrentarán estos déficit, que afectarán a más de 2.800 millones de habitantes, 35% de la población mundial proyectada. Los mayores productores de arroz del mundo (China, India, e Indonesia) desparraman un agua que necesitan en un cultivo de arroz que hoy en día no cubre las necesidades del planeta.






Uno de los empresarios que figuran en esa lista Forbes lo está por haber ganado 11.000 millones de dólares en un año. A menos de 350 euros la tonelada... no me apetece hacer más cálculos. Réquiem por las víctimas de un mundo tan injusto y homenaje que quiero hacer a mi compañero de Facultad, Emilio, que recientemente me le encontré después de catorce años sin vernos y que me contó que tuvo que desprenderse solidariamente (entre los familiares que lo necesitaban) del dinero que amasó por la venta de un dúplex tras un infructuoso proyecto de vivir en pareja, cuando continuaba viajando por los países en desarrollo, fruto de su actividad profesional en proyectos de cooperación, cuando comprobaba que, sin haber hecho nada, más que especular involuntariamente con el ladrillo, en esos países era considerado como un individuo con mucho poder. Me contó que tanto dinero le había provocado más de un quebradero de cabeza y algún que otro conflicto personal como ser humano. Me alegro de que hoy en día sea una persona feliz que se haya venido a vivir a mi barrio, porque tendré más cerca a un viejo amigo que brilla por su solidaridad. Un saludo muy cariñoso para este nuevo vecino que tengo, que madruga a diario y se sacrifica pasionalmente con la única intención de que todos convivamos en un mundo más justo. Ojalá tal sueño se cumpla alguna vez.

jueves, 28 de febrero de 2008

PENDIENTE DEL ARBITRIO DE UN FRÍVOLO GOBERNADOR


El cuarto es pequeño, apenas entra una luz tenue oblicuamente y los funcionarios aquí son seres repulsivos ávidos de conflicto. Me muero de ganas por una cama cómoda, ésta es dura y reducida y sus mantas no me brindan el calor que necesito. Huele a muerte en este cadalso de nueve barrotes de acero oxidados y tenebrosos, en el que falta el espacio así como la tranquilidad. Sólo me queda rezar escrupulosamente porque se produzca la llamada del Gobernador de Nevada que me libre de este anunciado martirio al que me tienen condenado. Mi inocencia se esfumó en la sentencia que me condenó a muerte y sólo clamo por que la verdad sea la única que juzgue y me saque de esta violenta cruzada contra un pobre individuo que ni siquiera estaba en el lugar del crimen. Me juzgan por el asesinato de un confidente de la policía, una persona que no había visto en mi vida, y que ocurrió cuando yo tenía veinte años. Hace ya trece que ando encerrado en una espiral carcelaria en la que no encuentro aire para respirar. Los minutos suceden en mi reloj de una forma acelerada, los latidos de mi corazón me contraen y agarrotan con virulencia, los repetidos pasos de un funcionario que pasea con un bastón me sacan de quicio. Queda tan sólo un minuto para la supuesta llamada. Dios sabe con qué intenciones llamará el Gobernador. Suena el teléfono, lo puedo escuchar.





Este fue el escrito que se encontró en la celda del preso 1990 de la Prisión del Estado de Nevada. En su última voluntad, el reo suplicó que fuese enviada a los miembros de su familia.

VOTACIONES PARA EL CONCURSO DE SUSPIROS

Desde el 22 de febrero está abierto el plazo para las votaciones de la II Edición del Concurso de Suspiros, para el que se han presentado 31 relatos de calidad. Podéis animar dicho concurso haciendo vuestras propias votaciones, en el siguiente link. Animaros.

martes, 26 de febrero de 2008

MI CIUDAD INVISIBLE


Aprovechando mi intención de felicitar a un programa de las ondas hertzianas que me viene cautivando desde hace ya unos años, llamado "La Ciudad Invisible" (y que tiene su propio blog en blogspot (http://laciudadinvisibleradio3.blogspot.com/ ), grande como tantos otros programas de la magnífica Radio 3, de Radio Nacional de España, y dirigido por Javier Díez, quisiera hacer mención del momento mágico que se produce en el programa cuando alguno de sus conductores pregunta al entrevistado: "Bueno... ¿y cuál sería tu ciudad invisible?". Siempre me llamaron la atención las respuestas que los entrevistados pincelaban y siempre imaginé el momento en que tuviese que contestar a una pregunta así si es que alguna vez me la formulaban. Como hasta ahora no he tenido que hacerlo, pero con la intención de cerrar el círculo que dará lugar a que se entreabran otros, me respondo a mí mismo, abismo.




Imagino una ciudad en una isla, rodeada de mar, y vegetación, comunicada al continente por un acceso rápido y marítimo. Una isla en la que no existe la propiedad privada y los bienes son compartidos por todos, quienes deciden de forma organizada los designios de la ciudad, y en la que se da una adoración al arte y a la cultura en la cobertura de un extenso tiempo de ocio y de descanso, pues el trabajo no se desperdicia en frivolidades, ciudad que es abierta y que recoge a todos los que quieren convivir en ella, haciendo gala de la hospitalariedad y de lo solidario y haciendo de la belleza un designio a cultivar por todos, amantes de sus valores, entre los que nunca se da la malicia, ni la hipocresía, ni la mediocridad, salvo excepciones que no son víctimas de juicios, y en la que un ágora congrega a todos con la única intención de comunicar y de progresar, y en la que todos los adultos constituyen la escuela de los más pequeños, ciudad en la que la libertad es justa y los prejuicios soterrados, porque se admira la magia de la vida y de la naturaleza.
Así imagino mi ciudad invisible.